Crossloop, ayudar y ser ayudado
En este mundillo de la informática, ¿a quién no se le presentan situaciones en las que tenemos que explicar a algún conocido alguna configuración o uso de un programa y al final acabamos llendo a su casa para solucionarlo porque nos resulta imposible explicarlo por teléfono? De igual forma, seguramente algún conocido habrá hecho lo propio con nosotros.
La explicación telefónica de cualquier problema informático por trivial que sea, a veces se hace insufrible, y es ahí donde la utilidad de un software como Crossloop me parece extraordinaria. Crossloop es un software para Windows que nos brinda la posibilidad de visualizar el escritorio de un ordenador de forma remota y manejar el ratón y hacer cualquier operatoria como si estuviésemos delante del mismo.
Realmente no descubro nada, de hecho este software lleva bastante tiempo en el mercado pero fué hace poco cuando lo conocí, gracias a un amigo en una de las veces en las que necesité su ayuda.
Hay una gran variedad de software para conectarse a una máquina de forma remota, pero lo que hace especial a Crossloop es que cualquier persona con unos conocimientos totalmente básicos (mover ratón, hacer click, …) sería capaz de instalarlo y dejarnos a su disposición el ordenador para que le resolvamos un problema.
Obviamente, el único requisito imprescindible es que al menos le funcione la conexión a Internet.
Para descargar el programa, la página es bien lógica, http://www.crossloop.com
Una vez instalado, accedemos al mismo y nos presenta la siguiente pantalla:

Como vemos, tiene dos pestañas “Acceso” e “Intercambio”.
En la pestaña “Intercambio”, que es la que aparece por defecto, muestra un código de acceso que deberíamos facilitar a otra persona (cliente) en caso de que deseemos que se conecte a nuestro ordenador. Hay que hacer hincapié en que este código de acceso es único y aleatorio cada vez que se produce una conexión, de manera que podemos estar tranquilos que en cuanto cerremos la conexión con Crossloop, nadie podrá conectarse a nuestro ordenador usando un código anterior, puesto que para la próxima vez nos asignará un código diferente.
En la pestaña “Acceso” se introduce el código de acceso de la persona que nos permite conectarnos a su ordenador (servidor).

Una vez introducido el código por parte del cliente, ambos (cliente y servidor) deberán pulsar en “Conectar”.
El ordenador que va a ser accedido recibe un mensaje de aviso y pide autorización para la conexión remota. Si se permite el acceso, en el ordenador cliente se mostrará en una ventana el escritorio del servidor, permitiendo su manejo.
Por supuesto, en cualquier momento cliente y servidor pueden hacer uso del ratón sin hacer nada especial “… ahora lo muevo yo, ahora lo mueves tú”.
En resumen, con Crossloop se hace muy fácil explicar cualquier cosa o solucionar un problema informático mientras hablamos por teléfono.
Como curiosidad, podemos ver que bajo las “tripas” de Crossloop realmente está trabajando WinVNC, un popular software de acceso remoto. Lo interesante de Crossloop es que mediante su tecnología de servidor de códigos de acceso, evita completamente entrar a configurar dicho software, simplificando al máximo su uso y evitando por ejemplo tener que hablar de puertos, IP`s, usuarios, passwords, etc. a personas totalmente profanas en el uso de este vocabulario.
Como reza en el lema de Crossloop, “ayuda y sé ayudado”.

